Dairy Poetry

   Dairy Poetry recoge una pequeña colección de poemarios escritos entre finales de los años setenta y el cambio de milenio, aunque la mayor parte pertenecen a la década de los ochenta. Poesía diaria de consumo diario, como la leche o el yogur. Los primeros en ser publicados, en ediciones en inglés y bilingües, son Barcelona Blues, American Poems, Maldiciones y otros Eméticos, The Shire-in Poems y Exiles, todos ellos compuestos entre 1980 y 1982, con la excepción de los Poemas Americanos, de 1988.

 ISBN 978-84-09-19970-9  188 pág.

Maldiciones & otros eméticos (Segunda Edición)

Notas a la segunda edición

   Maldiciones & otros eméticos parte de una sensación que nace en el estómago, se forja y asciende a través del esófago y la laringe, para acabar expulsada por la boca. Un vómito literario que no deja de tener un cierto contenido naif, e incluso ingenuo, a pesar del discurso de carácter amenazante, vengativo y catastrofista y punk, en el que se expresa. 

   Todo este discurso se expone con más crudeza y literalidad en la última pieza, aquí denominada 126. La cifra no sigue otro criterio que la referencia en los archivos, pero aquí es particularmente útil para expresar el sinsentido de la discontinuidad narrativa. Como en los Cantos de Ezra Pound se suceden referencias literarias y de todo tipo a lo largo de la cadencia irrefrenable de palabras y de conceptos absurdamente interconectados. A todo ello se añade la deliberada anarquía en el uso de la puntuación y/o de las mayúsculas, forma parte de la aceptación de las tesis de Burroughs de que el lenguaje es un virus al que tan solo se puede destruir mediante la alteración del medio en el que se propaga, es decir, el texto. En un modo similar, años antes, el dadaísta Samuel Rosenstock, más conocido como Tristan Tzara, formulaba las técnicas que inspiraron a Gysin y a Burroughs, a las que añadía la propuesta metodológica de la escritura automática y del fluir del inconsciente, que definía como actos creativos alejados de la voluntad del autor.   

   Está disponible en una edición en inglés y otra bilingüe inglés-castellano.

ISBN 9798631360334 136 páginas 

Exiles. El Exilio en plural se refiere a dos tipos de distanciamiento, aunque pueden ocurrir simultáneamente. Un exilio forzado en el tiempo y la distancia y que es un exilio físico, un destierro forzado e involuntario. El otro es un exilio interno, pertenece a los rincones de la mente que intentan protegerse del primer tipo de exilio, cerrado, cerrado, protegido, todos esos recuerdos que deben perdurar, esos conceptos que deben ser eternos y apenas saboreados. Es un exilio conceptual, intelectual y triste, construido con abandono y pérdida, aunque siempre con un horizonte distante pero claro: el regreso, que, como el mismo Ulises sabía, no siempre es tan deseado o esperado como lo fue alguna vez. La decepción y el vacío permanecen. Los textos, siguen siendo, como en The Shire-in Poems, muy primerizos, cargados de una ingenuidad contrapuesta a la de los, también tempranos de Damnations & other emetics. Exiles está cargado de una marcada influencia de los primeros poetas norteamericanos: Walt Whitman, Henry David Thoreau, Henry Wadswoth Longfellow, e incluso de Edgar Allan Poe, lecturas de aquellos días de los primeros ensayos sobre el papel.

ISBN 9781096002864   62 páginas  

The Shire-in Poems En 1979 mis padres compraron una casa en Granyena, un pequeño pueblo distante nueve kilómetros de Cervera y que hoy en día apenas tiene poco más de un centenar de vecinos. Gozaba de un admirable paisaje cromáticamente cambiante en cada estación; el intenso verde de los campos de trigo y cebada a finales de primavera hasta que estos se agostan tornándose en una variante y amplísima gama de sienas.

   Llegué cargado de lectura y utensilios para pintar: un viejo caballete, una no menos vetusta caja para guardar tubos y pinceles. Los dispuse junto a la ventana, cerca de la luz de mediodía y junto a una mesita donde dejé los libros. Para aliñar llevé, un pequeño reproductor de cintas a pilas y algunos papeles para escribir. El resultado fue esta compilación, inédita hasta hoy, The Shire-in Poems, por ahora editado tan solo en inglés.

ISBN 978-84-09-10250-1    84 páginas

Barcelona Blues es el primero de los volúmenes de Dairy PoetryBarcelona Blues fue escrito prácticamente de un tirón, entre el 14 y el 17 de diciembre de 1981, en oscuros días de invierno. Los dos últimos poemas son algo posteriores, de principios de 1982, aunque siguen perfectamente la línea del resto, un manifiesto contra todo, en el que solo aparecen algunas líneas luminosas. Desde la distancia, llevaban casi cuarenta años durmiendo en un cajón, siguen dando asco, que, en la línea punk en que fueron escritos, ya era lo que se pretendía, que fueran un revulsivo para mente y alma. Beben de fuentes variadas, desde los poetas malditos franceses, William Blake, o la generación beatnik estadounidense, recuperando personajes salidos de la perturbada mente de Howard Phillips Lovecraft, Edgar Allan Poe y de los asesinos, fumadores de hachís, del ismaelita persa de Alamut, Hassan Ibn Sabbah

 

 

ISBN 978-84-09-10249-5   48 páginas

Los Poemas Americanos, American Poems, es el segundo volumen de Dairy Poetry, a pesar de que cronológicamente fuera posterior a las Maldiciones y a otros textos aun no publicados. Los Poemas Americanos se escribieron entre el 12 de septiembre de 1988 y el 4 de octubre del mismo año. Fueron generados a lo largo de un viaje por Estados Unidos, aunque la mayor parte de ellos hablan de la isla de Hawái, de antiguos lugares, de mitos y de miradas, empleando algunos términos polinesios que se detallan al final del texto. La ciudad de San Francisco y Nueva York tienen sus respectivos huecos en una perspectiva probablemente más agria que dulce. San Francisco era, además, una especie de La Meca, en Columbus Avenue, allí donde se encuentra la librería de Lawrence Ferlinghetti, City Lights Books, donde se publicó por primera vez Howl, el Aullido de Allen Ginsberg. 

ISBN 978-84-09-10712-4  120 páginas

Damnations & other emetics, o las Maldiciones, es, más o menos, contemporáneo a Barcelona BluesMaldiciones & otros eméticos parte de una sensación que nace en el estómago, se forja y asciende a través del esófago y la laringe para acabar expulsada por la boca. Un vómito literario que no deja de tener un cierto contenido naif, e incluso ingenuo, a pesar del discurso de carácter amenazante, vengativo y catastrofista, pero punk, en el que se expresa.

Como en Barcelona Blues bebe de las fuentes de la poética beatnik norteamericana, del Howl (Aullido) de Allen Ginsberg, a las inconexas lógicas de The Nova Trilogy (The Soft Machine, The Ticket That Exploded y Nova Express) de William S. Burroughs. Comparte con este la tesis de que la humanidad no es mas que un virus que infecta el planeta y comparte también la tesis de que el virus se propaga y transmite mediante el lenguaje. Consecuentemente, y tal como elaboraba con Burroughs el escritor británico Brion Gysin, la solución o el único modo de prevenir el contagio era hacerlo incomprensible. Gysin empleaba las técnicas que él mismo denominó cut-up y fold-in, cortando o doblando los textos para reconstruirlos aleatoriamente y así enmascararlos. Maldiciones & otros eméticos no alcanza ese extremo a pesar del discurso ideológico planteado de un modo bastante críptico. Burroughs dedica Cities of the Red Night (Ciudades de la Noche Roja), 1981, a Gysin con el reconocimiento de que este "pintó este libro antes de que fuera escrito".

La vertebración de poemas-imágenes, de una poesía icónica, también es propia del poeta galés Dylan Thomas, con sus construcciones oscuras pero dotadas de una cierta concepción mágica y tierna de la existencia que no desmerece la última frase que pronuncio antes de morir, 'cuando la muerte ya no tuvo dominio': "I've had 18 straight whiskies. I think that's the record!" ("He tomado 18 whiskies seguidos, creo que es un buen récord"). 

Sobre el autor: De pequeño le gustaba jugar con una pala de plástico verde en la arena de la playa. Hasta que un día le quemó el sol. Desde entonces odia la arena, odia el mar, odia el Sol y odia la playa. Quiso ser hippie pero fue expulsado por comerse las flores. Quiso ser punk pero fue expulsado porque le asqueaban los piercings. No concluyó la gran mayoría de los estudios que inició y permaneció algo más del tiempo reglamentario en el servicio militar debido a su conducta ejemplar. Una profesora de literatura orientaría adecuadamente su carrera, aprobándole la asignatura bajo promesa de que jamás se dedicaría a nada que tuviera la más mínima relación con las letras. Hoy es periodista, escritor y editor. Ávido lector ha repasado en infinidad de ocasiones las tiras cómicas de Andy Capp y las de Calvin y Hobbes, particularmente las del primero. Le puede su sentido de la contradicción, desarraigado buscando sus raíces mirando al cielo, es ateo gracias a Dios y, nihilista convencido, ha triunfado como fracasado. Hoy es feliz, aunque le gustaría renovar su cocina.